Proceso de toma de decisiones: Conoce las 5 etapas

En el entorno corporativo, el proceso de toma de decisiones implica considerar diferentes opciones analizándolas a detalle para, luego, seleccionar la alternativa más valiosa y relevante para la gestión y el futuro de un negocio.

Estamos hablando de un proceso extraordinariamente importante, pues un paso en falso puede traer serias consecuencias y pérdidas financieras.

Por el contrario, un proceso bien ejecutado y fundamentado en el análisis de datos puede rendir excelentes resultados para el negocio.

Así pues, tomar decisiones eficientes consiste en una cuestión de supervivencia y continuidad. ¿Quieres conocer más acerca de este proceso?

¡Continúa leyendo nuestro post para obtener información sobre este tema!

¿En qué consiste el proceso de toma de decisiones?

Conocido en inglés como “Decision making”, el proceso de toma de decisiones es un método que incluye la reunión de información, evaluación de alternativas y, finalmente, la toma de la mejor decisión considerando el contexto y los objetivos del negocio.

En el medio empresarial, este proceso se activa cuando se enfrentan conflictos y desafíos que demandan la mejor solución posible o simplemente cuando hay que poner en marcha acciones con el propósito de optimizar los resultados del negocio.

Características de la toma de decisiones

A continuación, señalamos las características esenciales para que el proceso de toma de decisiones sea realmente efectivo:

  • Claridad: los objetivo y la situación que impulsan el proceso deben ser muy claros;
  • Impacto positivo: entre todas las opciones, debes elegir la que ofrezca los mejores resultados;
  • Periodicidad: es la regularidad con la que tomas decisiones, pudiendo ser diarias, aleatorias o a cada cierto período de tiempo;
  • Reversibilidad: cuanto menor sea la probabilidad de dar marcha atrás en la selección, más atención y responsabilidad requiere el proceso;
  • Actores: son las personas que integran el proceso, siendo que en uno mismo pueden participar uno o más individuos.

La importancia del proceso de toma de decisiones

En las próximas líneas, te contamos las principales ventajas de un proceso de toma de decisiones eficiente, centrado en información relevante y enfocado a las buenas prácticas:

Fomenta la transparencia y la responsabilidad

Al liderar tomando decisiones, posicionándose de manera transparente y responsable, los gestores inspiran a sus colaboradores a que manifiesten igual comportamiento en el momento que necesiten tomar una decisión. ¡Y esto eleva el nivel de credibilidad de la empresa ante la mirada de sus talentos, así como la motivación de los equipos!

Impulsa la mejora continua

Una toma de decisiones efectiva estimula que los profesionales quieran alcanzar resultados cada vez más expresivos, acarreando, de este modo, la adopción de un sistema de mejora continua, caracterizado por la constante revisión de los pasos y de las consecuencias derivadas del proceso.

Permite conocer un determinado asunto de modo más profundo

Como señalamos anteriormente, el proceso de toma de decisiones implica recabar información que sea útil y valiosa para su desarrollo.

Al recolectar datos, amplías tus conocimientos acerca del tema que amerita una decisión, por consiguiente, enriqueces el proceso, haciéndolo más preciso y aumentando la probabilidad de tener éxito al definir y ejecutar la solución final.

Reduce los costos

¡Fíjate cuánto dinero puedes economizar al tomar decisiones acertadas!

En primer lugar, evitas la ocurrencia de errores que puedan generar pérdidas financieras para el negocio. Luego, minimizas la necesidad de repetir tareas y usar más recursos de los necesarios para poner en marcha una determinada actividad.

5 etapas del proceso de toma de decisiones

Ahora que tienes clara la importancia de promover una dinámica de toma de decisiones cada vez más eficiente, ha llegado el momento de sugerir el cumplimiento de 5 etapas básicas:

1. Analiza la situación

El análisis del entorno y de la circunstancia que originó el proceso depende en gran medida de la recolección y el procesamiento de datos valiosos. Esto implica que los gestores deberán considerar a detalle factores tanto externos como internos que puedan incidir en la calidad de las decisiones que toma.

Después de recabarlos y cruzarlos para obtener una visión más amplia y holística, debe clasificar la información y comparar los resultados reales con los valores predeterminados —planificados y previstos.

2. Diagnostica el problema

Cuando formulas el problema correctamente, aclaras el panorama e identificas los factores que pueden acarrearlo. Además, no puedes solucionar algo que no conoces. Así, al observar con atención el inconveniente o la oportunidad de mejora, tomas las riendas del asunto y puedes encontrar una solución de forma más rápida y acertada.

3. Determina criterios de elección

En la próxima etapa, aparecerán una serie de alternativas para solucionar el problema detectado en el paso anterior. Para definir la mejor opción, es esencial que conozcas indicadores que sirvan como referencia y apoyen tu decisión final, especialmente si, por su naturaleza, no puede modificarse.

Vale la pena asociar factores de ponderación a cada indicador, así, puedes tener una óptica más amplia de la importancia de cada uno.

4. Define y sopesa las alternativas eligiendo la mejor

A esta altura, conoces profundamente el problema y sabes cómo identificar una buena opción considerando ciertos criterios, por lo tanto, es momento de centrarte en reunir buenas alternativas.

Haz una lista con las diferentes formas de resolver el problema, incluyendo los recursos, el plazo y la cantidad de profesionales que cada medida involucra. Selecciona la alternativa que mejor se ajuste a la realidad, los objetivos y a las proyecciones de tu empresa considerando la aplicación de las siguientes técnicas:

  • Lista con las ventajas y desventajas de cada posible solución;
  • Matriz de decisiones;
  • Análisis FODA (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades; Amenazas).

5. Monitorea sus resultados

No basta con tomar una decisión. Es imprescindible conocer sus efectos a lo largo del tiempo y, si es necesario, iniciar un nuevo proceso con la intención de encontrar otra medida, más eficiente, moderna y alineada con las tendencias.

A pesar de que es altamente recomendable seguir estos pasos, recuerda: la eficiencia del proceso de toma de decisiones no depende del cumplimiento de este número de pasos, sino de la calidad de la información y de las técnicas que empleamos.

¿Cómo mejorar el proceso de toma de decisiones?

Si aplicas los siguientes consejos, no solamente puedes optimizar el proceso de toma de decisiones de modo que sus efectos sean potencialmente rentables, también potencializas la competitividad del negocio. ¡Conócelos!

  • Analiza el costo derivado de optar por una determinada medida y desechar las otras;
  • considera el potencial de generar futuras oportunidades;
  • si es posible, recurre a un brainstorming con los integrantes de tu equipo u con otros gestores obedeciendo la máxima “dos cabezas piensan mejor que una”;
  • elimina los condicionantes, incluyendo medidas radicalmente ajenas a tu cultura. Es decir, posiciónate como si fueras otra persona enfrentando ese mismo problema bajo igual coyuntura;
  • ten en cuenta el peor escenario posible.

¡Esto ha sido todo!

Estructurar un proceso de toma de decisiones basado en información relevante y considerando las características básicas abre espacio para la incidencia de efectos cada vez más positivos.

Esperamos que te sientas listo para considerar tanto las etapas como los consejos abordados en nuestro contenido para asegurar un proceso de toma de decisiones cada vez más rico y eficiente.

¿Este contenido ha sido útil? Si la respuesta es afirmativa, te invitamos a que aproveches la visita al blog para leer un artículo muy interesante sobre el universo corporativo: “¿Cómo mejorar tu gestión empresarial?”. ¡No te lo pierdas!

Publicado en
Temas relacionados